¿Emprendedores y milennials en una biblioteca? Sí es posible y ya es una realidad

Desde hace muchos años las bibliotecas han venido desempeñando un papel formador, pero hoy, más que ser espacios de aprendizaje se han convertido en laboratorios de apoyo para todo tipo de personas: Desde personas desocupadas hasta estudiantes y emprendedores por mencionar algunos. Estos últimos se han incorporado con más fuerza en los últimos años producto de la oleada de milennials deseosos de tener negocios propios e innovar, y pueden convertirse en usuarios frecuentes de una biblioteca si creamos los servicios adecuados a sus necesidades y preferencias. Más que información, necesitan de espacios creativos, espacios de coworking o makerspaces como se les está reconociendo a nivel de bibliotecas. A continuación algunas iniciativas de bibliotecas alrededor del mundo que están atrayendo a esta población:

Servicio de impresión en 3D: Muchas bibliotecas en Europa, Estados Unidos y Asia están comprando impresoras para diseños en 3D, las cuales permiten crear prototipos de productos, estimular el aprendizaje creativo e incluso muchos usuarios las usan para solucionar problemas de salud, sé por ejemplo de un caso de un chico que diseñó una especie de muñequera para mejorar la movilidad de una de sus manos, y lo hizo en una biblioteca…:). Sin embargo este servicio ha generado polémica entre la comunidad bibliotecaria, porque lleva a la necesidad de generar políticas para respetar los aspectos legales, y las políticas aún no son muy claras. Se discuten por ejemplo asuntos como ¿Qué pasa si un usuario de mi biblioteca imprime una figura de Mickey Mouse que está super protegido por derechos de autor? ¿Qué implicaciones representa para mi biblioteca que un usuario diseñe un objeto bélico?, por mencionar algunos casos.

Mock: The past returns: Este fue un juego que se organizó en la ciudad Polaca de Breslavia durante el Congreso de la IFLA 2017, fue organizado por la biblioteca pública del lugar con el apoyo de “Znak” Publishing House. El juego fue inspirado en una serie de novelas policiacas del autor polaco Marek Krajewski y consistió en recorrer y aprender sobre ciertos puntos de la ciudad con ayuda de una app de geolocalización que se llama ActionTrack, el objetivo fue encontrar 3 Kindles que los participantes podían ganar.

Robots para aprender computación: En la Biblioteca Pública de Chicago (por mencionar un ejemplo), se han adqurirido unos “Finch Robots” que están diseñados para crear capacidades en los niños para aprender código y computación de manera lúdica. Super atinado pues están promoviendo el desarrollo de competencias realmente útiles y necesarias para el presente y el futuro. Los robots tienen un precio de $99 (con derecho a descuento por fines educativos), lo cual considero accesible y posible de implementar. En este enlace pueden ver información sobre el robot y en YouTube hay muchísimos videos de bibliotecas que los están usando.

Realidad aumentada: Si bien esta posibilidad ya no es nueva, desde abril de este año Facebook viene desarrollando una app para que todos tengamos acceso a esta tecnología de manera sencilla y sin necesidad de recurrir a otras aplicaciones, y el único requisito será obviamente tener instalada la aplicación FB y contar con una cámara que puede ser tan sencilla como la de un teléfono móvil. Yo me imagino muchas bibliotecas brindando tours virtuales por sus espacios y mostrando sus servicios y experiencias. Me parece que es una oportunidad muy explotable, ya que Facebook es gratis y además es el tercer sitio web más utilizado a nivel mundial (la lista la lideran Google y YouTube), según datos de Alexa.com. También, a nivel de redes sociales es la más usada mundialmente. Como dato curioso, encontré que la primera experiencia de realidad virtual en una biblioteca se dio en 1995 a través de un sistema llamado “Ubiquitous Talker” que identificaba objetos a su paso, entonces se implementó para ayudarle al usuario a buscar libros en la estantería usando lenguaje natural (Arroyo-Vásquez, 2016). ¿Interesante no?, si eso se hacía hace más de 20 años, ya me puedo imaginar todo lo que se puede hacer ahora y de gratis.

Escáneres (¡En 3D): Si bien los escáneres están presentes en oficinas, bibliotecas e incluso casas desde hace muchísimo, se han vuelto recursos indispensables en bibliotecas por la era en la que estamos viviendo y en todas estamos digitalizando para luego colgar en nuestros catálogos. Esto lo pude notar recientemente en el WLIC 2017 en Polonia, donde pude visitar los stands de proveedores de bases de datos y por supuesto escáneres ¡Escáneres en todos lados, de todos los tamaños y con un montón de funcionalidades! Habían unos especiales para libros antiguos que garantizan una mínima manipulación de los documentos y otros para escanear en 3D. Estos últimos me parecieron muy interesantes y útiles para personas que estudian medicina, que están desarrollando un producto y profesores que quieren fortalecer un proceso educativo y hacerlo más real. Actualmente tenemos bibliotecas que no sólo los tienen para uso en instalaciones, sino que también los prestan como es el caso de la Public Frisco Library en Texas.

Estos son solo algunos ejemplos de lo que están haciendo las bibliotecas para atraer a los nuevos usuarios. Se puede notar que la alianza con la tecnología es fundamental no sólo para la gestión de la información sino también para la prestación de servicios, especialmente cuando nuestros clientes son nativos tecnológicos y están buscando la información en Google. Otro punto a rescatar es que así como buscamos democratizar el acceso a la información, hoy tenemos oportunidades para democratizar el acceso a la tecnología también y seguir contribuyendo al desarrollo de nuestros países 🙂

Referencia bibliográfica

 

Arroyo-Vásquez, N. (2016). Experiencias de realidad aumentada en bibliotecas: Estado de la cuestión. BiD: textos universitaris de biblioteconomia, 36. Recuperado de https://dx.doi.org/10.1344/BiD2016.36.4

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1 respuesta

  1. 09/21/2017

    […] solamente una facilitadora y contar con la información como su único recurso. En mi post sobre  ¿Emprendedores y milennials en una biblioteca? Sí es posible y ya es una realidad defiendo que las bibliotecas actuales deben ser laboratorios de conocimiento, donde el conocimiento […]

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