Arquitectura de información: Un campo de estudio para bibliotecólog@s

Como especialistas en el manejo de la información, normalmente nos reconocen por nuestras habilidades para trabajar con libros y colecciones físicas, además desde que se dio el auge de las tecnologías de información hemos venido trabajando en ámbitos digitales acompañados de catálogos en línea, formatos para normalización y otras herramientas propias de los nuevos formatos en que podemos encontrar la información. Pero hoy en día podemos llegar más allá.

Internet y las TICS nos han traído muchísimos retos pero también oportunidades. Una de estas oportunidades es la arquitectura de información, un campo de estudio que en este momento es sumamente explotable, dada la cantidad enorme de sitios y aplicaciones Web que se producen día con día. Peroo, ¿de qué se trata exactamente? Bueno, se trata básicamente de estructurar, organizar y etiquetar aquellos elementos que conforman un sitio Web para procurar que los usuarios puedan encontrar y acceder a la información de manera satisfactoria. Es lo que venimos haciendo desde siempre, pero en sitios web y trabajando de manera interdisciplinaria, lo cual lo hace más interesante. Pérez-Montoro (2010a) comenta que el éxito de un sitio depende de factores como su contenido, nivel de posicionamiento en buscadores y accesibilidad, pero también destaca la importancia de la usabilidad, elemento clave en el que nosotros como bibliotecólogos podemos trabajar. Ahora bien, la usabilidad es lo que le permite a un usuario promedio el llegar a la información de manera intuitiva y sin complicaciones, y esto puede ser resuelto a través de la arquitectura de información, por nosotros los bibliotecólogos.

Revisando literatura,  no existe una receta definida para realizar arquitectura de información, pero si existe una tendencia. Combinando los aportes de autores como Pérez-Montoro (2010), Sablón y Hernández (2013), Calvo-Guillén (2014), Morville y Rosenfeld (2006) y Rodríguez y Vargas (2017), pueden seguirse los pasos a continuación:

  1. Realizar un diagnóstico
  2. Diseñar
  3. Evaluar

Ahora bien, a continuación detallo más información sobre cada fase, y pueden profundizar más en mi tesis de licenciatura 🙂

Realizar un diagnóstico: En esta etapa se debe analizar la organización dueña del sitio Web: Sus funciones, objetivos, usuarios o clientes que atiende e información que produce. Para lo cual es fundamental realizar entrevistas, consultar estadísticas de uso del sitio Web (en caso de que ya exista y se esté pensando en un re-diseño), escuchar las necesidades de información de los usuarios respecto al sitio, también es fundamental definir el alcance de la arquitectura de información, y detectar personas clave que apoyarán el proceso, ya sea un webmaster, un desarrollador, un diseñador gráfico y personas que estén muy familiarizadas con el sitio, que nos puedan dar su aporte. Es vital conocer la organización y lo que necesita, así como lo hacemos con un usuario que busca un libro.

Esto aplicaría para crear un sitio desde 0, PERO, en el caso de un sitio que ya existe, es fundamental realizar también un diagnóstico del sitio en si, para conocer qué tenemos y de qué partimos (de paso crear un inventario de contenidos). Para esto recomiendo realizar una revisión exhaustiva de los contenidos del mismo, es decir, empaparse de la información con la que estaremos trabajando. También es recomendable recurrir a herramientas de evaluación, como lo es la evaluación heurística.

También, parte del diagnóstico es conocer que gestor de contenidos y con qué recursos tecnológicos se cuentan. Esto es importantísimo conocerlo pues no podemos diseñar algo si no tenemos las herramientas necesarias o si no conocemos las posibilidades de lo que tenemos.

Diseño: Esta es la etapa más bonita pues es la que nos va a permitir crear. En un primer momento, es recomendable realizar un benchmarking, es decir, ponernos a navegar por sitios web y ver que están haciendo los demás para tomar ideas (tales como Google y Facebook pues son los más utilizados a nivel mundial), no se trata de copiar, se trata de aprender de quienes están haciendo bien las cosas. Entonces, con esta retroalimentación y un inventario de contenidos recabado de la etapa de evaluación:

1. Creamos un mapa del sitio

 

 

 

 

 

 

 

2. ¡Nos ponemos a diseñar!

 

Tal como lo hace un arquitecto con un edificio, empezamos a planear y maquetar los espacios dentro del sitio Web que estamos trabajando de acuerdo a lo que tenemos o se nos pide incluir (nos ponemos creativos también), planeamos además el etiquetado de contenidos y su organización, tal como lo hacemos al catalogar por ejemplo, por eso es que somos buenos para esto. Los diseños pueden hacerse en papel, tal como se mira en la imagen, pero también existen apps que lo hacen de una manera más sencilla. Un ejemplo y para mí la mejor opción es Balsamiq.

Un dato interesante en esta fase, es que para obtener mejores resultados se deben involucrar a los usuarios del sitio, someterlos a pruebas de cardsorting (para conocer sus modelos mentales respecto al acceso a la información) y realizar entrevistas y grupos focales para ir validando la información que vamos encontrando y organizando.

En esta etapa de diseño también vale la pena consultar estándares como los establecidos por el World Wide Web Consortium (W3C), y las normas ISO 25000. También este documento sobre tendencias en sitios web para 2017 está interesante, además los libros de Pérez-Montoro y Morville y Rosenfeld son biblias de la arquitectura de información.

 

Evaluación: Una vez que tenemos diseños de todas las páginas que compondrán nuestro sitio Web, vale la pena testear si lo que hicimos se adapta a las necesidades de los usuarios. Para lo cual recomiendo Invision, una herramienta que nos permite reunir las maquetas que hicimos durante la fase de diseño y además ¡ponerles navegación!, entonces, no sólo dotamos al cliente de los diseños, sino que también le damos la oportunidad de experimentar con la arquitectura propuesta y así obtener retroalimentación muy positiva, lo cual significa la posibilidad de realizar ajustes a tiempo, antes de  entrar en una etapa de desarrollo del sitio Web, reduciendo costos, malentendidos y dolores de cabeza. Esto se puede poner en práctica mediante grupos focales o sometiendo a los usuarios a pruebas como las que se pueden hacer con UsabilityHub

 

Entonces, terminadas estas etapas, lo que sigue es el trabajo de un desarrollador web quien llevará a la realidad lo planteado por el arquitecto, e idealmente en conjunto con un profesional en diseño gráfico, quien generará un aspecto agradable al sitio y complementará el trabajo de arquitectura de información. Sin embargo, a pesar de que el desarrollo y diseño gráfico no necesariamente (digo no necesariamente porque muchos bibliotecólogos saben hacerlo) serán realizadas por el profesional en bibliotecología, este continúa apoyando a los otros profesionales, aclarando dudas y trabajando de manera interdisciplinaria. Es como al construir un edificio: Trabajan juntos el arquitecto, el constructor y el diseñador de interiores.

 

Referencias

Calvo Guillén, G. (2014). Diseño de un sistema de información basado en Web para la divulgación del quehacer de la Escuela de Bibliotecología y Ciencias de la Información, en docencia, investigación y acción social (Tesis de Licenciatura). Universidad de Costa Rica. Recuperado de http://repositorio.sibdi.ucr.ac.cr:8080/jspui/handle/123456789/2160

Morville, P. y Rosenfeld, L. (2006). Information architecture for the world wide Web (3era ed.). Estados Unidos: O’Reilly. Recuperado de http://yunus.hacettepe.edu.tr/~tonta/courses/fall2010/bby607/IAWWW.pdf

Pérez-Montoro, M. (2010a). Arquitectura de la información en tornos Web. El Profesional de la Información, 19(4), 333-337. Recuperado de http://www.elprofesionaldelainformacion.com/contenidos/2010/julio/01.pdf

Pérez-Montoro, M. (2010b). Arquitectura de la información en entornos Web: www. España: Ediciones Trea.

Rodríguez, D. y Vargas, J. (2017). Arquitectura de información para el sitio Web del Centro Centroamericano de Población (CCP) de la Universidad de Costa Rica. (Tesis de licenciatura). Universidad de Costa Rica. Recuperado de http://www.kerwa.ucr.ac.cr/handle/10669/30106

Sablón, Y. y Hernández, D. (2013). Arquitectura de Información en proyectos de desarrollo de software. No Solo Usabilidad: Revista sobre personas, diseño y tecnología, 12. Recuperado de http://www.nosolousabilidad.com/articulos/ai_rup.htm

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4 Respuestas

  1. José R. Arce dice:

    Un post que podría complementar la información.

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