Mi experiencia como voluntaria en el Congreso de la IFLA 2017

Días 1-2 (14 y 15 de agosto): Viajé desde San José, Costa Rica pasando por los aeropuertos de Santo Domingo en República Dominicana y Frankfurt en Alemania. La salida de Costa Rica fue normal pero  cuanto me encontré en el vuelo me sentí en otro mundo totalmente: Alemán y alemanes por todos lados, parecía que regañaban con cada cosa que decían jaja. Fue mi primera vez viajando sola y mi primera vez en Europa, en el aeropuerto en Alemania me sentí totalmente pequeña y me costaba muchísimo entenderle el inglés a los alemanes, comenzando porque cada conversación la iniciaban con “deutsch”, también, nunca me había pasado, pero me pasaron a un cuartito para hacerme una prueba con un papelito que luego investigué es una prueba de detección de manipulación de drogas y explosivos, más adrenalina para el viaje. Seguí por los controles e hice una escala larguísima. Llegué a Polonia alrededor de las 2:00 p.m. cambié un poco de dinero y busqué un taxi hacia mi hospedaje: Las residencias estudiantiles de la Universidad de Ciencia y Tecnología de Breslavia. Llegué en feriado y todo a mi alrededor estaba cerrado, entonces hice mi primer viaje en tranvía para llegar al centro, fue un caos porque NADIE hablaba inglés y logré pagar el tiquete a pura observación jaja. Una vez en el centro compré algunas provisiones y como ya tenia dominado el asunto del tranvía, logré regresar sin problemas. Me terminé de acomodar y dormí cerca de 12 horas, estaba exhausta.

Días 3-4 (16 y 17 de agosto): El día 2 tomé el tranvía de nuevo (ya era una pro en el asunto) y me fui a recorrer la ciudad y a conocer, además visité el zoológico aprovechando que era miércoles y había descuento especial para estudiantes (esta es información que ya llevaba investigada) también conocí a una colega italiana y salimos juntas a explorar. El tercer día ya me puse manos a la obra y asistí al entrenamiento para el voluntariado en el WLIC 2017. Para comenzar nos dieron un bolso, un badge (ellos le llaman así a un gafete que hay que usar todo el tiempo y que tenia el logo de la compañia de transporte público, pues durante los días del Congreso podíamos usarlo de gratis) y también nos dieron un chaleco y alguna que otra utilería para usar durante el voluntariado. Ese día también nos dieron un tour por el lugar donde sería el Congreso, el Centennial Hall, y recorrimos todas las salas y auditorios. El lugar es tremendamente grande y debo decir que me sentí totalmente perdida, pero bueno no era la única. Este día de entrenamiento también nos dividieron en equipos y acordamos horarios para nuestros “shifts” (turnos). A mí me tocó el equipo de “Living signs” o señales vivientes, que consiste en guiar a la gente y decirles en donde están las diferentes salas y edificios. Acepté el reto valiente pero consciente de que no sabía ni dónde estaba parada, pues tras de que el lugar es inmenso, las diferentes salas tienen unos nombres que no se recuerdan con un simple tour: IASE, Main Court, Multifunctional Hall, Oval, Auditorium Hall, IASE Conference Room, por mencionar algunos.

Recalco además que este día fue muy bonito pues pude conocer a colegas de otras culturas y fue interesante estar en contacto con mucha gente de Asia, África y Europa, verlos vestir de acuerdo a su cultura  y enterarse que hay muchísima gente motivada con la profesión alrededor del mundo. La mayoría de ellos provenientes de bibliotecas públicas y académicas. De América habían estadounidenses y gente del Caribe. De América Central solo estaba yo, al menos haciendo voluntariado, entonces muchos se tomaban fotos conmigo, especialmente los asiáticos. Cuando acabó el entrenamiento regresé a las habitaciones estudiantiles y descansé, también revisé algunos correos de mi trabajo.

Día 5 (18 de agosto): Fue día libre pues la IFLA nos solicitó los días 17 y 18 de agosto para recibir el entrenamiento el cual nos dieron solamente el 17. Esto fue ventajoso porque pudimos conocer la ciudad pero a la misma vez generó muchas críticas pues era un día más que costear y los que estábamos cortos de dinero pudimos haber llegado después. Entonces salí con colegas de italia, Perú y Vietnam. Recorrimos el centro de la ciudad y tomamos fotografías de duendes, edificios, catedrales, puentes y visitamos un mercado, donde pudimos degustar comidas típicas de Polonia y compartir con el corazón de la ciudad. Algo muy peculiar de Breslavia es que todo, absolutamente TODO está en polaco y no colocan traducciones ni en la comida ni en los menús, ni los rótulos, NADA, entonces muchas veces hay que dejarse llevar por la intuición o arriesgarse, también son útiles las señas, Google Translate y ver qué hacen los demás. Este día caminamos muchísimo y además me preparé para el primer día de Congreso:  19 de agosto.

Día 6 (19 de agosto): No me tocaba trabajar pero colaboré algunas horas extra, mi coordinadora me pidió ayuda y no pude decirle que no. Fue un caos porque realmente no conocía el lugar pero a pura prueba, error y mapas me pude familiarizar con el campus. Por horas de la mañana fue una locura pues comenzaron a llegar las primeras personas para registrarse e imprimir sus “badges”, y fue bastante desafiante porque te llegan a hablar en toda clase de idiomas, con desesperación y a veces te hacen preguntas sobre cosas que ni siquiera sabes que se están dando en el Congreso, entonces ese día terminé exhausta, loca y algo asustada. Este día también pude colarme en una reunión de la sección de IT de la IFLA, la cual consiste en una reunión de la gente que está liderando ese tema y entre ellos se cuentan que han hecho el último año, hacen votaciones y llegan a acuerdos, también te invitan a unirte el equipo y hasta a sus cenas de negocios. Durante este día también se realizó la opening session o inauguración,  consistió en un evento muy grande lleno de luces, en el cual hablaron la presidenta de la IFLA, el Secretario General y el alcalde de Wroclaw. Debo decir que desde este momento detecté que América Central está bastante aparte de IFLA, pues saludaron a los colegas de todos los continentes, y a América la dividieron en América del Norte y América del Sur, además como ya conocía el programa, ya sabía que nuestra participación era prácticamente nula.

Días 7, 8  (20 y 21 de agosto): Asistí a conferencias y también hice voluntariado. Puedo decir que la gente en IFLA está bastante comprometida con lo que hace, y ahorita lo que está de moda es la Agenda 2030 de Naciones Unidas, el Advocacy Program, la alfabetización en información, la creación de redes de bibliotecas y el acceso abierto. También exponen mucho sobre los talleres que están haciendo y el interés de convertir las bibliotecas en espacios de trabajo y alfabetización para estudiantes, emprendedores, niños, mujeres y poblaciones discriminadas. También puedo decir que encontré también temas bastante trillados y me hubiera gustado recibir más información sobre el cómo y no el qué de las cosas.

Día 9 (22 de agosto): Continué haciendo voluntariado y asistiendo a conferencias. Este día también se celebró la “cultural evening”, que básicamente fue un fiestón en dónde había comida y bibliotecólogos hambrientos por todos lados. También hubieron presentaciones culturales de bailes típicos, nos enseñaron a bailar “Polonez”, presentaron un show de agua en una fuente multimedia y organizaron un baile en una disco normal y también una “silent disco”, en donde la gente se coloca un headset con canales y baila solitariamente, entonces es super chistoso porque ves  a la gente bailando pero sin ruido. Este fue también un buen espacio para networking.

Día 10 (23 de agosto): Este día asistí a un taller de producción de video en la Universidad de Ciencia y Tecnología, este taller no estaba incluido en el programa del Congreso pero si era parte de las actividades de IFLA. Yo lo encontré un día de tantos en las noticias de IFLA y decidí inscribirme, pues era con cupo limitado para 20 personas. Nos recibieron con un lindo paquete con lapiceros, un bolso y algunas otras cosas de la Universidad. También asistí a la Asamblea General, donde la presidenta de IFLA y los otros comisionados divulgan el informe anual de IFLA y hacen otra serie de votaciones para planear acciones que serán evaluadas el próximo año en el siguiente Congreso en Kuala Lumpur, Malasia.

Día 11 (24 de agosto): Me levanté muy temprano para asistir a una conferencia sobre creación de redes de información digitales, también estuve en una sobre acceso abierto y en otra sobre lo que están haciendo las bibliotecas para compartir sus recursos entre sí. Durante la tarde tuve que hacer mis últimas horas de voluntariado  y finalmente asistí a la closing session. Para el cierre la actual presidenta de la IFLA, Donna Scheeder, dió su discurso de despedida, se presentaron a los ganadores de algunos premios que da la IFLA, También se anunció la próxima locación del Congreso (que ya se sabía es Kuala Lumpur, en las torres gemelas, pero ahí lo hacen oficial) y además se presentó a Glòria Pérez-Salmerón como la nueva presidenta de IFLA, lo cual es muy bueno pues es la primera presidenta hispano-hablante, lo cual implica que los latinoamericanos podremos tener más oportunidades con la IFLA.

El cierre fue bastante bonito, pues además la invitación al próximo Congreso la realizó el ministro de cultura de Malasia, acompañado de otros colegas de la zona que estaban en el Congreso en Polonia. Lo único que me disgustó fue que al igual que en la inauguración, se despidieron de los colegas de todos los continentes y excluyeron a América Central, además presentaron un mapa de los países de los cuales provenían los voluntarios, y les faltó colocar una señita en Costa Rica jejeje. No me lo tomo personal para nada, pero es otra señal de que los centroamericanos debemos involucrarnos más con IFLA para ser tomados en cuenta y poder participar del gremio a nivel internacional.

Día 12 (25 de agosto): Para este día ya no habían conferencias y el Congreso ofreció tours a bibliotecas locales o de lugares cercanos. Yo me anoté en el tour para visitar las bibliotecas académicas de Cracovia: La de la Universidad de Ciencia y Tecnología y la Jagiellonian Library. La primera tenia un espacio bastante bonito y moderno, con espacios para estudio en grupo e individual, bien equipada con computadoras de escritorio y laptops, con máquinas para el autopréstamo, con pantallas, instalaciones accesibles para personas con alguna limitación física y me sorprendió que los bibliotecólogos allí eran bastante jóvenes y contaban con maestrías. En el caso de la Jagiellonian Library, esta es enorme y tenia más de 4 pisos. Esta es más tradicional ya que aún conserva equipo para leer material en formatos que ya no se consiguen e incluso tenia un espacio lleno de ficheros manuales, los cuales ellos ya han incorporado a su repositorio pero aún conservan, ya que explican que reciben a muchos usuarios mayores que no se sienten muy cómodos con la tecnología. Esta biblioteca es tan grande que incluso tienen un carrito que ellos programan para que deje los libros en ciertos lugares para que luego alguien los acomode, también tienen una “clínica de libros”, que consiste en un laboratorio donde los limpian para conservarlos. Además entramos en una habitación donde habían como 15 personas digitalizando y realizando control de calidad del material escaneado. También cuentan con un espacio enorme, dedicado especialmente para investigadores o personas que están cursando su doctorado.

Como parte de esta visita, también tuve la oportunidad de visitar el market square, el Wawel Castle y la catedral junto al Castillo, donde además hay una estatua del papa Juan Pablo II, también pude visitar una iglesia judía y aliarme con colegas de Colombia y Rumania para visitar estos lugares de manera rápida pero provechosa, ya que tomamos miles de fotos.

Día 13 (26 de agosto): ¡Día libre!, lo aproveché para visitar Auschwitz y Birkenau junto con un colega de Nueva Zelanda. El viaje duró aproximadamente 3 horas de ida y 3 horas de Vuelta, por lo cual tuvimos mucho tiempo para conversar sobre bibliotecas y la IFLA. Fue una experiencia bastante enriquecedora tanto por la dura visita como por el conocimiento que pude adquirir del colega, ya que es un señor bastante conocedor que está muy involucrado con el gremio ¡y ha asistido a más de 20 congresos de IFLA!

Día 14 (27 de agosto): Domingo. Regresé a Costa Rica por la noche. Por lo tanto, durante la mañana pude preparar mis maletas con calma y alistar mi pequeño apartamento para entregarlo tal como lo encontré. Durante la tarde tomé un tranvía y me fui a dar una última vuelta por Breslavia, llena de nostalgia pues ya no veía bibliotecólogos a mis alrededores (pues éramos una verdadera plaga durante los días del Congreso) y cuando pasé por el Centennial Hall pude recordarme allí trabajando y también aprendiendo. Además creo que era la última en el edificio, pues la mayoría de colegas regresaron a sus países el viernes o el sábado por la mañana. En la tarde-noche me fui al aeropuerto rumbo a Frankfurt, pues desde allí salía hacia Costa Rica, tuve tiempo para comenzar este post y hacer algunas cosas que tenia pendientes.

Conclusión: Asistir a este Congreso me ayudó a crecer tanto como persona como profesional, ya que fue mi primera vez en Europa y además viajando sola. Me traje de Polonia mucho conocimiento y también muchos contactos. Mi percepción sobre la bibliotecología es que todos estamos en lo mismo pero con diferentes posibilidades, ya que en Europa y Asia las bibliotecas disponen de mucho dinero que obtienen de sus ministerios de cultura, de la propia IFLA y otras organizaciones, lo cual no ocurre en América donde normalmente nuestras bibliotecas son pobres. Pero realmente estamos en lo mismo: Buscando un acceso al conocimiento, conectando bibliotecas, realizando alfabetización de usuarios y convirtiendo nuestras bibliotecas en laboratorios. Algo que me llamó muchísimo la atención de Europa y Asia, es que están convirtiendo sus bibliotecas en espacios idóneos para emprendedores, por lo cual se están abasteciendo de equipos como impresoras en 3D para que los usuarios puedan diseñar sus productos, también tienen escáneres increíbles, utilizan robots para enseñar código a los niños e involucran muchísimo a poblaciones desfavorecidas. Me  traje muchísimas ideas y la percepción de que en América estamos bien, pero necesitamos empoderarnos más para obtener más recursos y financiamiento, para poder dotar a nuestras bibliotecas de sistemas, equipos y redes de colaboración que favorezcan las necesidades de los usuarios actuales, que más que acceder a información requieren de espacios para crear y aprender.

 

Espero esta experiencia les motive a involucrarse con IFLA y en el futuro puedan participar también de un voluntariado, por cierto me comentaron que en octubre 2017 estarán divulgando información sobre el voluntariado en Kuala Lumpur 2018… Si tienen alguna duda sobre esta experiencia no duden en preguntarme😊

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4 Respuestas

  1. Raquel dice:

    Una experiencia maravillosa. Soy estudiante de Bibliotecología y de verdad me encararía poder ir a un congreso de la IFLA, quede fascinada con tu relato.

  2. Caro dice:

    Me gustó mucho tu relato.

    Que curioso el otro día vi que IFLA quiere más participantes en una sección y le he dado vueltas, porque el proyecto que tengo a penas es una idea, como para pensar en una participación.

    Como vos, creo que Centroamérica merece más atención.

    • drodriguez dice:

      Qué bueno :). y Si en efecto IFLA quiere más participantes, de hecho con la iniciativa de Global Vision quiere escucharnos a todos y pienso que al tener actualmente una directora hispanohablante, eso nos abre más las puertas a los latinoamericanos, que somos los que estamos más aparte.

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